Este ejercicio escritural que realizo a diario para no perder la practica de escribir y producir ficción, en algún momento puede ser confundido por personas mal intencionadas que pretenden ver en mi alguna perversión. Ustedes dos y yo sabemos que es una forma de manifestar sentimientos y fantasías con que calmar el deseo devorador que siento a diario por escribir. Naturalmente en este ejercicio va muy ligado sentimientos que tú, juliana o Antonia, han despertado en lo más profundo de mi ser,
Ustedes Juliana y Antonia, no pretendan encontrar en mis cartas nada extraordinario en cuanto a literatura se refiere, pues no preparo anticipadamente lo que les digo, si no que improviso directamente al teclear en mi portatil. No me importa la calidad del texto, solo quiero develar de mi alma de poeta y de escritor algunas ideas o actos sacados de la realidad que me circunda o de mis interioridades llenas de fantasía, por ello habrá errores de sintaxis, inclusive errores ortográficos que, tal vez, algún día corrija.
Lo que quiero que quede claro, es que entre verdades y fantasías, iré construyendo estos textos que llamo cartas y que van dirigido a tí, mi querida Juliana y a tí mi querida Antonia, sin saber a ciencia cierta a cual de las dos se las dedico, pues sigo confundido, sin saber todavía cual de ustedes es real o fantasía.





