Seguidores

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Primera carta

Querida Juliana.
Esta página de blog es únicamente para tí, no la haré publica, a no ser que andando el tiempo cambie de opinión o que tu me autorices a hacerlo.

Este será un rincón íntimo donde día a día, escribiré unas pequeñas notas dedicadas a ti. Comenzaré contando como me fijé en tí: 
Yo dedico mi tiempo libre a una de mis más grandes pasiones; la lectura y a escribir, pues escribo cuentos, poemas y algunas columnas de opinión.

En uno de mis cuentos, el personaje central era una muchacha de quince años, de piel morena, de estatura espigada, dientes blancos y labios rojos que tenía la particularidad de tener unos senos desafiantes, redondos y duros, con unos pezones morenos y erectos que, aún sabiendo que era un personaje nacido de mi fantasía, me cautivó. 

Podría decir que me enamoré de ese personaje, y trataba de encontrarlo físicamente en cualquier joven de mi pueblo.
Miraba a todas, algunas se parecían, otras no, y ya había desistido de encontrarla, hasta que un día llegando a mi casa, vi salir a una joven que me impactó por su porte y sentí en lo más íntimo de mi ser que me había tropezado con mi personaje, esta vez de carne y hueso.
Esa primera vez no te dije nada, seguí observándote con detenimiento sin que te enteraras y cada día me convencía más de que tú eras Ella. En mi fantasía de poeta pensaba que te habías escapado de mi cuento, pero no me atrevía a abordarte y contarte lo que me pasaba contigo.
Hasta que un día al abrir mis redes digitales encontré que tú me habías solicitado ser contacto mío en Facebook, eso me alegró y me llenó de ilusiones.

Ese fue el comienzo de esta aventura que se acaba de malograr.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario