Me sentí alegre porque me pediste de contacto en Facebook y yo como un loco corrí a aceptarte, lo hice tan rápido como me lo permitió la Internet, tenía miedo que te arrepintieras y retiraras la solicitud.
A partir de ahí comencé un tipo de relación tímida, primero dándo me gusta a algunas fotos tuyas, mientras tú le dabas me gusta a varias publicaciones mías. Un día inicié conversación, te puse el tema de la lectura y afortunadamente tu seguiste el hilo de la conversación. Yo lo hacía con timidez y temor por miedo a ahuyentarte de mi muro.
Te hablé de la lectura, entonces me dijiste que tenías una tarea de literatura y que debías leer en el colegio un cuento que se refiriera a nuestro pueblo. te dije que te lo mandaba al correo y me diste una dirección de Email, bastante larga, te lo envié ahí y a partir de ese momento te hablé de mi cuento: "Las tres piedras mágicas de Antonia" te pregunté que si lo habías leído, me dijiste que no, entonces te lo envié al Email que me diste.
A partir de ahí te comenté lo del personaje central de mi cuento y de cómo se parecía a tí. Te dije que ese personaje que había inventado lo personificabas tú, con tu cuerpo, tu cara y sobre todo tus senos.
Te amndé mi libro más reciente con tu abuelita para que lo leyeras, nunca hemos hablado de ello. Creo que todavía no lo has leído, pero no importa, algún día lo harás. Lo importante es que ya lo tienes y algún día leeras ese cuento que dio origen a estas cartas..

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