Hoy quiero continuar con el relato de lo nuestro.
Recuerdo que te preguntaba por tus senos, cómo eran, duros, suaves, morenos, rosados, y recuerdo también tus respuestas y que al rato me dijiste que no te preguntara más. Eso me defraudó, pues yo te había contado que estaba en el proceso de hacer un poema y necesitaba una visión de unos pechos jóvenes y vírgenes y que mi ideal eran los tuyos.
Quería que mi poema definiera tus senos, los que aún sin haber visto nunca los idealizaba, por eso no contento con tu respuesta, días después te pedí una fotos donde estuvieras con escote , ya que nunca te había visto así y quería ver por lo menos el nacimiento de tus senos para formarme una idea de cómo eran.
Recuerdo que me dijiste que no tenías vestido con escote, que no te gustaban y que siempre usabas polo y blusas cerradas. Entonces te pedí que te hicieras una selfie tomada desde arriba como la que acostumbran a tomarse las jovencitas, con la idea de ver el nacimiento de tus senos. Dijiste que no que no te gustaba ese tipo de fotos.
Respeté como siempre tu voluntad, pero insistí que te la tomaras encima de la ropa, con una blusa que te siluetara bien, seguía teniendo la premura de ver como eran. Te negaste de nuevo y esas negativas me han frustrado, pues sigo pensando que debo hacer ese poema y que irremediablemente tendré que ver otros senos en otra joven para escribirlo. Claro que no lo quiero hacer, mi deseo ferviente es hacerlo sobre los tuyos, así que esperaré otro tiempo para ganarme tu confianza con la esperanza de poder ver, así sea la silueta de ellos y poder hacer ese poema.
Ojalá te decidas pronto. Lo necesito.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario